El cuento de la isla desconocida, por José Saramago — Poecraft Hyde

Les comparto este cuento del autor portugués José Saramago. Para quien nunca haya leído este autor notará y posiblemente se le complicará al principio la falta de signos de puntuación aplicados correctamente, característica principal del estilo de Saramago. Aún así se adapta uno rápidamente. Espero que lo disfruten. – El cuento de la isla […]

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De paso, que sirva la réplica de esta entrada como un homenaje para un escritor como José Saramago. El texto al que se hace referencia marca una clara diferencia con el estilo de las obras extensas del Premio Nobel.

En este caso, la mayor brevedad en relación con los otros textos, no significa de ningún modo linealidad o sencillez. Lo que quizás parece obvio no lo ha sido tanto si consideramos que hace un par de años atrás se enviaron ejemplares de esta obra a las escuelas para que la leyeran chicos de 13 años. Ojo: sabemos que hay alumnos más lectores de lo que ciertos docentes creen, pero también hemos experimentado (quienes trabajamos en la docencia) las dificultades que pueden surgir en la comprensión lectora de un texto breve; imagínense si además se le suma un juego especial con la puntuación.

En definitiva: un texto que pasa desapercibido por ciertos adultos y también un material interesante para trabajar como desafío a quienes queremos que otros aprendan desde sus propias prácticas lectoras, aun cuando el desafío haya sido apuntalado antes con otras experiencias más ortodoxas.

Top 7 de canciones inspiradas en libros o poemas (inglés). —

Round 2.

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Quienes vienen siguiendo el blog habrán notado que he ido introduciendo últimamente varios posts dedicados a hablar de la poesía. Entre otras cosas, por su relación con la música pero también con la narrativa.

En este caso me interesa poner de relieve el hecho de que muchas veces las canciones surgen de textos poéticos ya existentes.

La leyenda de Eneas — La otra literatura

Cuando llegamos a Madrid, mi padre me matriculó en un colegio para hijos de marinos, que se llamaba Virgen del Mar. La filosofía del colegio pretendía recoger los principios de la famosa educación británica y trasladarla a tierras ibéricas, pero su equipo docente, formado por vejestorios y reservistas, no estaba en condiciones de aplicar más […]

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En este artículo aparecen experiencias que son muchas veces propias de nuestros alumnos (para quienes como yo ejercen la docencia) y de nuestros hijos. Lo que me interesó fue la conjunción que se realiza en el artículo entre cine y literatura y esa cuestión acerca de qué medios producen en nosotros la experimentación de “lecturas” distintas que luego no son olvidadas. Acerca de ENEAS habría que decir mucho y ya lo haremos.

BENDICIONES Y MALDICIONES

     El que transcribo a continuación es de un alumno de segundo año de la escuela secundaria: Boris. Había leído con ellos uno de los poemas de Oliverio Girondo que está en Espantapájaros y les sugerí que escribieran bendiciones y/o maldiciones al estilo de lo que usa nuestro poeta argentino en aquel caso. Sin más que agregar, sólo me resta comentar (y es lo menos importante) que este escrito no es del alumno modelo, con todo perfecto y sin ninguna duda sino de uno que, con o sin dudas, realiza las actividades, se compromete y persevera en su aprendizaje. Y esto último sí me resulta estimulante (para él y para mí; ¡qué más se puede pedir!).

      Que los niños te señalen al pensar que eres un monstruo, que cada vez que toques algo sientas que tus dedos se queman; que tu mujer te grite todos los días y que tus mejores amigos te escupan por repudio.

Que la gente te mire asqueada como si fueras lo peor que pudieran ver, que siempre huelas a basura quemada, que tus hijos sean marginados por tu culpa, que cada vez que veas a tus padres empiecen a decir groserías sobre ti; que tu actividad favorita sea deformarte la cara con un martillo mientras te rías.

    Que los sonidos que oigas sean cada vez más agudos y fuertes hasta que te sangren las orejas y que cada vez que estés parado sientas que tus pies se doblan y, cuando quieras sentarte, sentirás agujas oxidadas por todo el cuerpo; que cada vez que digas algo tengas menos años de vida y que tu pasatiempo sea lamer zapatos usados.

JUAN JOSÉ MILLÁS VERSIONADO (¡MEDIO AÑO DESPUÉS!)

He descubierto, por suerte antes de presentar esta entrada, que lo que les presento a continuación no es una actualización por entregar en Calaméo una publicación anterior sino que es la difusión misma de los cuentos que no habían aparecido en ningún formato y que ahora incluyo en el formato virtual de los escritos que tenía guardados en mi computadora. Por eso, a continuación del link de Calaméo queda enlazada la entrada de aquella fecha para poder complementar lo actual con lo dicho.

Relatos a partir de Juan José Millás]

 

En la entrada del 2 de junio enlazada en el link por debajo de estas líneas yo prometía incluir relatos escritos por mis alumnos a partir del texto de Juan José Millás

Carta del enamorado]

 

Leyendas, mitología y algo más

Les recomiendo que no dejen de ver esta entrada en su blog original e inclusive que visiten el sitio: Madrid en el espejo (dicho sea de paso, el título de la obra recientemente publicada por la escritora Leticia González)

Se detuvo ante mi sin darme tiempo a reaccionar, sin poder mover ni un músculo, me hizo una reverencia que devolví casi involuntariamente. Era muy alta, con facciones dulces, pero al mismo tiempo peligrosas, de cabellos rubios brillantes y profundos ojos azules. Iba vestida con ropajes de otra época como una guerrera nórdica antigua. Una […]

a través de Arys! — Madrid en el espejo