Microrrelatos aquí y ahora

Microcuento #65 by mabm

El enlace los dirige inmediatamente al minicuento en Tejiendo con palabras. A esta especie de relatos me he dedicado desde la creación de este sitio y también he encontrado la posibilidad de que mis alumnos los escriban así como cuando los leen y encuentran lo sugerente de lo no dicho, lo presupuesto, la estrategia del juego de palabras y otros recursos más.

TEJIENDO LAS PALABRAS

c3672db3f23c954437b4607ecc9caa0d Imagen de https://roleplay-forum.wikia.com

Ella lo sabía. Lo sabía tan cierto como que el Sol sale por este y se pone por el oeste. Sabía que él siempre sería su norte mientras existiera un sur donde perderse y que mientras continuara respirando y el mundo girando, una parte de ella siempre le pertenecería a él.

Enero 2018

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Otro aporte de Narrativa Breve

Microrrelatos

Sí; vuelvo a este sitio y quizás no les haya dado tiempo de visitarlo. En este caso es un microrrelato en particular acerca del cual no quiero comentar hasta que no hayan tenido tiempo de leerlo y formar su opinión. Gracias por estar del otro lado.

En el jardín inglés

Erase una vez

El título de la entrada es el nombre del sitio desde donde les traigo este microrrelato con un plus de “teoría” acerca de la escritura. Una pequeña dosis de lo que es parte del mundo de Lapizázulix y de lo que compartimos con otros; aprovechen lo que se pone en juego con este “lenguaje interrumpido o intervenido”

Lo fantástico

El minotauro interior

Citando nuevamente un artículo de Borgeano, se me ocurre que en él está parte de lo que mis alumnos buscan entender cuando se trata de diferenciar entre el relato maravilloso y el fantástico. Bien es cierto que desde la aparición del realismo mágico las fronteras cada vez se desdibujan más. Sin embargo, la presencia de lo monstruoso (aun cuando ese aspecto esté dentro del mismo ser humano) parece una de las constantes que caracterizan el mundo de lo fantástico.

Además de obras que refieren al personaje del Minotauro (y no sólo en la mitología sino, por ejemplo, en “La casa de Asterión” de Jorge Luis Borges) se me presenta otro, el del hombre lobo, con diversas variantes que lo distancian de la vinculación superficial con ciertas creencias y que aparece, por ejemplo en La marca de la bestia, una obra que no muchos conocen de Rudyard Kipling (a quien varios celebran por El libro de la selva).