En los márgenes

     Es interesante observar cómo ciertas prácticas de taller de escritura nos ubican en los bordes. Ya de por sí esta es una característica del microrrelato pero se potencia cuando el texto en cuestión linda entre la poesía y la prosa.

     El texto que transcribo a continuación y que surgió por imitación de uno de Oliverio Girondo (en Espantapájaros) fue escrito por Boris (segundo año de la escuela secundaria) y dice lo siguiente:

Que los niños te señalen al pensar que eres  un monstruo, que cada vez que toques algo sientas que tus dedos se queman; que tu mujer te grite todos los días y que tus mejores amigos te escupan por repudio.

Que la gente te mire asqueada como si fueras lo peor que pudieran ver, que siempre huelas a basura quemada, que tus hijos sean marginados por tu culpa, que cada vez que veas a tus padres empiecen a decir groserías sobre ti, que tu actividad favorita sea deformarte la cara con un martillo mientras te rías.

     Que los sonidos que digas sean cada vez más agudos y fuertes hasta que te sangren las orejas y que cada vez que estés parado sientas que tus pies se doblan y cuando quieras sentarte sentirás agujas oxidadas por todo el cuerpo; que cada vez que digas algo tengas menos años de vida y que tu pasatiempo sea lamer zapatos usados.

Para quien no conozca el texto de Oliverio Girondo aviso que en él elabora todo un conjunto de maldiciones. No hay riesgo: los otros escritos de esa antología exhiben otros temas y estilos y hasta hay uno con bendiciones. Mi alumno no está realizando una catarsis sino que tomó el desafío de crear otro estilo de maldiciones.

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Lecturas

¡Hola, hola! Sí, ¡por fin! Tenemos nuevo vídeo semanal, el primero de este nuevo año 2018, con las mejores lecturas de 2017. ¿Le das al play? 😉 click en la imagen para acceder al vídeo ¿Qué os ha parecido este pequeño resumen? ¿Los conocéis y/o los habéis leído? ¡Contadme! 😀

a través de Mejores lecturas 2017 (vídeo) — Turquoise – Blog de Literatura

Me pareció interesante ponernos a prueba, ponernos al día, establecer un debate con otros a partir del video que propone Turquoise. Si bien es cierto que muchos de los que circulamos por acá no sólo somos lectores sino que además trabajamos con lecturas, uno debe reconocer que la vorágine temporal y laboral no nos. permite leer tanto como quisiéramos (a veces uno queda enganchado en la telaraña) y entonces aparecen casos como el de este artículo que nos ponen un poco al tanto de lo que anda pasando por ahí.

Frases se buscan

Los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad. — Paul Auster

a través de — Saliendo del Papel.

Cuando me crucé con esta frase recordé que hace tiempo (desde que decidí digitalizar las publicaciones en papel y mucho después, cuando decidí ir haciendo posteos individuales en lugar de aunarlos en una publicación) que no retomo lo que en su momento denominé como la sección de AFORISMOS. Es por esto que aprovecho ahora para dar un nuevo empujón a esa veta de lo mínimo que me interesó trabajar y en especial para generar luego escritura de aforismos en mis alumnos (la sección se denominaba APÓCRIFOS).

Para quienes estén interesados en el formato original de las publicaciones (estoy pensando en reeditarlas a través de Calaméo o Issuu) pueden buscarlas en el sitio en la categoría Publicaciones por año, teniendo en cuenta que hay 3 enlazadas por cada año hasta el 2009.

En el jardín inglés

Erase una vez

El título de la entrada es el nombre del sitio desde donde les traigo este microrrelato con un plus de “teoría” acerca de la escritura. Una pequeña dosis de lo que es parte del mundo de Lapizázulix y de lo que compartimos con otros; aprovechen lo que se pone en juego con este “lenguaje interrumpido o intervenido”

Lo fantástico

El minotauro interior

Citando nuevamente un artículo de Borgeano, se me ocurre que en él está parte de lo que mis alumnos buscan entender cuando se trata de diferenciar entre el relato maravilloso y el fantástico. Bien es cierto que desde la aparición del realismo mágico las fronteras cada vez se desdibujan más. Sin embargo, la presencia de lo monstruoso (aun cuando ese aspecto esté dentro del mismo ser humano) parece una de las constantes que caracterizan el mundo de lo fantástico.

Además de obras que refieren al personaje del Minotauro (y no sólo en la mitología sino, por ejemplo, en “La casa de Asterión” de Jorge Luis Borges) se me presenta otro, el del hombre lobo, con diversas variantes que lo distancian de la vinculación superficial con ciertas creencias y que aparece, por ejemplo en La marca de la bestia, una obra que no muchos conocen de Rudyard Kipling (a quien varios celebran por El libro de la selva).