Alberto Laiseca


     Me he demorado unos días en realizar esta entrada y seguramente necesitaré volver para profundizar algunos comentarios, pero no quiero dejar pasar mucho tiempo.

     Sin duda alguna hay en la actualidad multiplicidad de narradores orales y de modos de asumir la narración oral. Si me detengo en Alberto Laiseca, quien falleció el 23 de diciembre de 2016, no es sólo por un vano homenaje que complete un espacio en este blog sino porque fue a través de sus Cuentos de terror como accedí al conocimiento de la experiencia de narración oral, fue a partir de sus relatos que aprendí a encontrar recursos y estrategias para crear un clima, dar matices a las voces, crear suspenso, “armar la escena” que el narrador oral debe construir con sus palabras, sus posiciones en el “espacio escénico” para un oyente que debe vivir todo ello como si estuviese ante sus ojos, aun cuando no sólo escuche los cuentos sino que esté viendo al narrador ya que todo lo que él logre hacerle ver a su espectador/oyente no está, no se ve sino a través de lo que el contador de historias logra que los otros vean.

     Prometo para la próxima entrada incluir alguno de los relatos tomados por Laiseca de la vasta tradición literaria popular, anónima, de autor y comentar de qué modo algunos alumnos aprovechan estos recursos para lograr sus propias “voces narradoras”.