El microrrelato latinoamericano: Chile (1)

  1. LENGUAJE: JUEGOS DE PALABRAS, EXPRESIONES O FRASES HECHAS.

Bautizar las palabras resulta un verdadero rompecabezas

El que descubrió el agua reconoce que fue por casualidad. Luego se le metió en la cabeza inventar el fuego. Pero su problema más grande consistía en descubrir un nombre para cada cosa, porque nada estaba bautizado y no había ninguna diferencia –hasta ese momento- entre un caballo y un teléfono. Si decía “árbol”, ningún árbol se daba por enterado moviendo las alas en señal de comprensión o complicidad. Al decir “perro”, nadie movía su cola. Si nombraba “vaca”, bien le contestaban las gaviotas, un monopatín, algún submarino. Si se ponía a juntar los pedazos de lo que iba a ser la primera campana y después le ponía un nombre antojadizo como “piano”, por ejemplo, todo quedaba en silencio nadando en el misterio como si una gran sordera hubiera invadido la Tierra cuando todo humeaba después de los orígenes. Entonces se le ocurrió decir “niño” y fue a buscar uno al colegio y lo sorprendió copiando una tarea de su compañero de banco. Después de mucho discutir pudo llegar a un acuerdo con el profesor jefe. La gente mayor, los que ya podían hacer uso de la bicicleta, levantar una casa, esos se llamarían “padre” y en cambio, los más pequeños, los que eran capaces de obedecer, casi ciegamente, de usar ropa más reducida, de entretenerse tirándole piedras a un anciano vagabundo, esos se iban a llamar “hijos”, de ahora en adelante.

ALFONSO ALCALDE (1921-1992)

“A primera vista”

Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro

POLI DÉLANO (1936-2017)

El viejo y el mar”

Lo desgastan los años y lo mantiene a flote el sueño del oficio.

JUAN ARMANDO EPPLE

Abecedario

El coronel rasga el sobre y lee con su habitual gesto inexpresivo. Se pone de pie, va hacia la ventana y rompe la nota en pedacitos mientras se hace oír por el soldado: -En tiempos de los romanos, cuando un mensajero traía malas noticias, era costumbre pasarlo por las armas. ¿Usted ha leído algo de historia?

Se vuelve hacia el soldado con una sonrisa interrogante.

-No, mi coronel, pero sé leer cartas –responde el mensajero, sacando su pistola.

JUAN ARMANDO EPPLE (1946)


V

Un día todas las v cortas del mundo volaron en bandada, representando una graciosa forma en el horizonte y que ahora algunas abes imitan.

LILIAN ELPHICK

Pequeño diálogo

Muerte: Ven conmigo.

Vida: Ni muerta.

LILIAN ELPHICK (1959)


“Toque de queda”

—Quédate, le dije.
    Y la toqué.

OMAR LARA (1941)


“Lengua de víbora”

No tuvo que apretar el gatillo: bastó que lo forzara a morderse la lengua.

JAIME VALDIVIESO (1929-2019)

En este caso, entre los textos que escogí predominan los microrrelatos, aunque el de Alfonso Alcalde no es mucho más extenso que los restantes.

Algo en común que tienen todos los cuentos es la vinculación con el idioma o el lenguaje. Lo que hay que considerar es que este punto se exhibe como juego de palabras (“Toque de queda”), uso de frases hechas conocidas (“A primera vista”, “Lengua de víbora”), expresiones coloquiales con usos peculiares en la mayoría de los casos; en el relato de Alcalde, en cambio, hay una suerte de reflexión acerca del origen del lenguaje o de qué modo se gestan las palabras.

Después de mucho discutir pudo llegar a un acuerdo con el profesor jefe. La gente mayor, los que ya podían hacer uso de la bicicleta, levantar una casa, esos se llamarían “padre” y en cambio, los más pequeños, los que eran capaces de obedecer, casi ciegamente, de usar ropa más reducida, de entretenerse tirándole piedras a un anciano vagabundo, esos se iban a llamar “hijos”, de ahora en adelante.

En el conjunto se distinguen también dos historias por diversas razones:

  • “Abecedario” puesto que el relato señala una relación jerárquica que queda invertida con la respuesta del soldado, evidentemente inesperada para el otro personaje.
  • “El viejo y el mar” porque en el juego entre las dos frases se construye la imagen del personaje.

Lo desgastan los años y lo mantiene a flote el sueño del oficio.

“Pequeño diálogo”, “Toque de queda”, “V” exponen diferentes formas de poner en funcionamiento el lenguaje con diferentes miradas y representaciones. Lo último que cito en esta oportunidad es sólo una de las variantes que se exponen en este conjunto

Verse y amarse locamente fue una sola cosa. Ella tenía los colmillos largos y afilados. Él tenía la piel blanda y suave: estaban hechos el uno para el otro

“A primera vista”-Poli Délano

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